Los acompañamientos evolutivos son espacios para procesos personales de mayor profundidad y duración, pensados para quienes atraviesan situaciones que requieren tiempo, continuidad y cuidado.
Para definir si este tipo de acompañamiento es para ti -y cuál- siempre comenzamos con una consulta particular.
Este primero encuentro nos permite clarificar tu momento actual y decidir juntos cómo continuar.
Este es un acompañamiento de carácter terapéutico, orientado a que puedas alcanzar mayores niveles de salud mental y bienestar.
El trabajo que hacemos se basa en un proceso progresivo de autoconocimiento, entendiendo que las personas somos seres multidimensionales: cuerpo, mente, emociones, vínculos, contexto … y más.
El foco de este acompañamiento no está en “arreglar” algo malo en ti, sino en ayudarte a comprender, integrar y fortalecer tus propios recursos internos, de modo que puedas habitar tu vida con mayor coherencia, autonomía y cuidado.
Este es uno de mis acompañamientos más significativos.
Este espacio está dirigido a niños, niñas y jóvenes que atraviesan etapas de transición compleja, como es la pubertad, la adolescencia o el paso hacia la adultez temprana (aproximadamente entre los 11 y 18 años).
Aquí el énfasis está en generar una buena salud mental y bienestar a través de:
El trabajo se construye a partir del propio mundo del niño/a o joven, respetando sus tiempos y particularidades.
Así es que recuerda: si tienes en tu entorno a un niño, niñas o joven que necesite apoyo en este momento de su desarrollo, ya sabes que por aquí puedes encontrar un espacio de apoyo respetuoso y consciente.